Cambio

Cambiar

Son muchos los empresarios que no quieren ni hablar de formación en su empresa para sus trabajadores. Sobre todo, pequeños empresarios. Está muy generalizada la opinión de que es una pérdida de tiempo; y el tiempo es dinero, dicen.

Su primera responsabilidad y preocupación es cuadrar la cuenta de resultados de manera que puedan seguir pagando las facturas, las nóminas, los imprevistos, etc. Y en esta preocupación se les va el tiempo, cuando no el humor y la salud.

La situación les “ata” tanto al día a día que no tienen ni un momento para distanciarse un poco y reflexionar sobre cómo va su negocio, qué cambios podría introducir, qué necesitan sus clientes, etc.

Se quejan de su situación, de la presión a la que están sometidos; pero aparentemente tampoco hacen nada por cambiarla. Les convendría recordar aquella frase atribuida a Einsten: “Si continuas haciendo lo mismo, no esperes que el resultado sea diferente”.

Time to change concept

Utilizando una imagen veraniega: están tan ocupados quitándose las moscas de encima, que no piensan en  cerrar la ventana para que no entren más!

Y, en esto, va alguien y les habla de formación!

Les habla de la importancia de tener a sus empleados motivados; de lo importante que es el capital humano; de que tiene que hacer como las grandes empresas y dedicar un tiempo a la formación de su personal; que lo hace todo el mundo; que no se puede quedar atrás…

Y él piensa que lo que necesita son soluciones a sus problemas, que sus empleados trabajen mejor, que cambien la actitud, que no pierdan el tiempo, que empleen menos tiempo en hacer según qué tareas….

Al final se acaba la conversación y cada cual se queda con su mensaje tranquilizador y justificante:

  • “Si no fuera tan ignorante le iría mejor la empresa; con esta actitud nunca llegará a triunfar”.
  • “¡Con el trabajo que tengo y va éste y me habla de formación!”

 

Jaume Fàbrega